23F. Dia 0.

El Teniente Coronel Tejero avanzaba por los pasillos, con el cuerpo envuelto en la capa reglamentaria de la guardia civil. Sus ojos estaban ocultos tras unas gafas oscuras como el abismo. Junto a él, otros guardias civiles le seguían con paso firme mientras susurraban palabras listos para lo que iba a suceder.

Invocación

Conforme recitaban las últimas palabras, una chisporroteante brecha violeta se abrió en el aire. Poco a poco, la grieta creció. Los magos esperaron algo que, aparentemente, no pasó. Mantuvieron la concentración un poco más, por si acaso, pero cuando Andrea hizo el popular gesto de cortarse el cuello con los dedos, lo cancelaron.