Perdóname, padre, porque he pecado. Como sacerdote, mis pecados son imperdonables. Debería ser un ejemplo de rectitud, la luz guía de mi rebaño. Por eso, imploro su perdón. Apelo a la infinita misericordia de nuestro Señor.
Mes: noviembre 2021
Mi pequeña vergüenza
La última de ellas dejó de tener compulsiones hace unos instantes. Sus cuerpecitos jóvenes, tiernos, se balancean lentamente en sus respectivas sogas.
Me siento avergonzada. Soy una egoísta. Eran unas niñas, apenas diez años. Por supuesto soy la responsable. Pero no había otra solución.

